Rosalía dedicó au vida a promover la existencia, la vitalidad la problematización y la defensa del Método Feldenkrais en la región. Pionera en el método, se formó entre 1987 y 1991 en California, gestionó con visión y compromiso los espacios y contactos necesarios para que pudiera existir y desarrollarse en nuestro país.

Socia honoraria de la Asociación Feldenkrais Argentina, sostuvo y respaldó cada iniciativa con su presencia, su cuerpo y su voz. En los últimos años, aún en su avanzada edad nos acompañó en la creación de la cátedra libre de la UNLP, participó de reuniones virtuales durante la pandemia y estuvo presente en conversatorios y formaciones como una colega más, compartiendo su experiencia de vida para que sigamos pensando y, sobre todo, haciendo.

Te vamos a extrañar profundamente, querida Rosalía.
Dejaste una huella imborrable en nuestro camino y desde acá vamos continuar honrando tu legado.